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Emotiva, conmovida hasta las lágrimas y muy agradecida. Así apareció Lynda Díaz en un video subido en su cuenta en Instagram, la tarde de este jueves, días después de que fuera hospitalizada tras una cirugía estética.

La conocida empresaria y expresentadora habló desde la cama de su cuarto en la Clínica Bíblica y, sin ocultar las lágrimas, contó lo ocurrido y la razón que la obligó a su internamiento, el martes en la tarde-noche.

En las imágenes ella asegura que no haberse alimentado e hidratado adecuadamente después de la cirugía le causó una deshidratación severa.

Negó tener algún órgano perforado producto de la operación realizada el viernes pasado. En dicho procedimiento ella se hizo un levantamiento mamario y una liposucción (eliminación de grasa).

Aprovechó para deslindar cualquier responsabilidad por parte del cirujano plástico, Mario Alvarenga, a quien calificó de "excelente profesional".

Díaz agradeció a Dios y a quienes han estado pendientes de su estado de salud, y agregó que ya se está alimentando e ingiriendo líquidos.

"Me comí todo y estoy agarrando fuerzas (...) Dios está aquí conmigo", aseguró la empresario desde una cama de la Clínica Bíblica.

A pesar de que ella se recupera, la expresentadora sigue en tratamiento en intervalos con hemodiálisis, informó más temprano su vocero Rogelio Benavides.

En el video que aparece en su Instagram ella pidió enfáticamente mantener fuera del foco de atención a su familia, en especial a sus hijos menores, a quienes -dijo- le han estado enviando mensajes por lo sucedido.