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El mandatario de la República, Carlos Alvarado, apeló a la unidad nacional para superar el principal problema que se cierne sobre el país: su abultado déficit fiscal, que supera el 6% del PIB. La proyección es que este hueco en las arcas estatales alcance un 7,1% del PIB al término de este año.

Lo hizo en su primer discurso como el presidente número 48 en nuestra historia republicana, la mañana de este martes, en una abarrotada Plaza de la Democracia, en el centro de San José, donde recibió la banda de manos de Luis Guillermo Solís.

"Debemos resolver de una vez por todas los riesgos que conlleva el tener un alto déficit fiscal. Esta será la quinta administración que de manera sucesiva tendrá que lidiar con este tema, con una diferencia radical con relación a las cuatro anteriores: el tiempo está a punto de agotarse para hacer esta reforma. Y eso pone en riesgo a la nación de cara a sus 200 años.

"Nuestro gobierno se ha propuesto a llevar el déficit de su situación actual, en la que excede un 6.2% del PIB, a un 3% para cuando finalice el mandato.

"Lucharemos decididamente contra la evasión, contra el contrabando, contra la subfacturación, trabajaremos en reducir la informalidad.  

"Recaudaremos mejor los impuestos existentes, haremos un uso eficiente de los recursos de la hacienda pública para lograr los objetivos del país, seremos austeros, iniciando por este mismo acto, y mantendremos una firme disciplina fiscal. 

"Seremos rigurosos en el control del gasto público, impulsaremos la eficiencia de lo público, para lo cual entraremos a modernizar el Servicio Civil y dialogaremos para hacer efectivas reformas al empleo público.

"Pero aún haciendo todo esto -como lo haremos- es necesaria la aprobación de un proyecto de ley en materia fiscal, como el que tienen en conocimiento las señoras y los señores diputados. 

"Me dirijo a ustedes representantes populares del legislativo, y lo hago con afecto patrio: les pido analizar este proyecto y avanzar con el mismo de manera oportuna y ojalá pronta, para contar con su aprobación. 

"De ello depende el futuro de este país y el bienestar y tranquilidad de todos los hogares costarricenses"enfatizó Alvarado, quien era observado por los 57 diputados de las diferentes bancadas parlamentarias.

En la corriente legislativa existe un proyecto de ley que busca llevar recursos frescos.

¿Qué viene en este plan fiscal? Entre las disposiciones destacan:

- El Impuesto de Ventas se convertiría en uno al Valor Agregado del 13% para la mayoría de bienes y servicios.

- Un tope de 1.94% a las anualidades de los empleados públicos por buen desempeño.

- Salarios mayores a los 2,1 millones de colones pagarían gasta un 20% de impuesto sobre la renta; y los que superan los 4,2 millones de colones podrían desembolsar hasta un 25%.

- Los libros en todos sus formatos quedarían exonerados, a pesar de que Casa Presidencial buscaba gravarlos con una tasa diferenciada del 4%.

- Maquinaria agrícola no pagará el 13%.

- Se gravarán los servicios de salud privados y la educación privada.

Este proyecto ha generado un enorme rechazo entre diferentes sectores, como los gremios y los empresarios. 

Los sindicatos han realizado dos marchas masivas (una a finales de abril y otra el pasado 1. de mayo) para exigir que el proyecto no sea discutido ni aprobado por el plenario (ya fue aprobado en comisión), y se abra un proceso de diálogo nacional.

La presidenta del Congreso, Carolina Hidalgo, incluso reconoció días atrás que se podría abrir un periodo de hasta seis meses para analizar y debatir sobre este proyecto, a pesar de la urgencia emanada por el expresidente Solís y el mandatario Alvarado para que sea tramitado cuanto antes.

Otros apuntes del discurso

El mandatario esgrimió y detalló los que será sus siete ejes de trabajo en el próximo cuatrienio (además del detallado con el déficit fiscal).

i) La educación, ii) la seguridad ciudadana, iii) la salud, iv) la protección y el balance con el ambiente, v) una mejor movilidad e infraestructura pública vi) la generación de empleo y bienestar con enfoque territorial y vii) la recuperación de la estabilidad fiscal.

Educación: 

"Queremos un país que abra oportunidades a todas las personas desde la educación. 

"Que brinda a los estudiantes una infraestructura adecuada, unos contenidos atractivos y de calidad que les enseñan a aprender continuamente y a adaptarse, y que les prepara para la vida y para su futuro laboral, una oferta educativa ajustada a su entorno, acceso a la tecnología, acciones para disminuir la exclusión y educadores bien capacitados, con buenas condiciones y motivados. 

"Que reconoce y potencia el derecho y el deber de los padres y las madres y a la comunidad de participar en la educación que reciben sus hijos.

"Que ofrece a los educadores mayor autonomía para desarrollar su labor, que reduce la sobrecarga laboral para dedicar menos tiempo al papeleo abrumador y para que se puedan concentrarse más en su labor fundamental, la docencia. 

"Aspiramos que para el Bicentenario contemos con una educación con calidad, inclusión, modernidad, valores y centrada en el ser humano y su entorno.

"No debemos cejar en este esfuerzo mientras dos de cada cinco jóvenes en edad para estar en la secundaria estén fuera de las aulas. Ni tampoco, mientras no hayamos dignificado la profesión docente o mejorada la calidad del sistema. Esa es la ruta para la educación en el Bicentenario".

Seguridad:

"Fortalecer la seguridad ciudadana será un imperativo categórico de nuestro actuar. 

"Lo haremos con una visión integral, que articula la prevención del delito atendiendo a sus causas éticas y sociales, con el rigor contra los delitos violentos. 

"Para nuestra administración será clave ejecutar una acción enérgica y coordinada para combatir y replegar el crimen organizado, el narcotráfico, la legitimación de capitales y la corrupción.

"Debemos reducir el hacinamiento carcelario y fortalecer los procesos de reinserción social debida y técnicamente realizados, devolviendo también la confianza ciudadana en estos procesos. 

"Al momento del Bicentenario trabajaremos incansablemente y con lo mejor de nuestro intelecto para que se vea materializada una reducción en la tasa de homicidios así como en la de femicidios, pero principalmente, devolviendo a la ciudadanía una mayor tranquilidad".

Salud: 

"Debemos entender como sociedad que la materia de salud no trata exclusivamente de combatir la enfermedad, sino de impulsar el bienestar. 

"La promoción de la salud, la salud preventiva, los estilos de vida saludables, la buena nutrición, el ejercicio, la salud mental y los buenos hábitos: todos estos son ámbitos de acción que deben ser potenciados acorde con una sociedad moderna. Ejerceremos efectivamente la rectoría del Ministerio de Salud.

"Nuestro sistema de seguridad social debe seguir siendo orgullo nacional y motivo de reconocimiento internacional. 

"Daremos especial atención a la necesidad de optimizar el uso de los recursos, de mejorar y humanizar la atención que reciben los asegurados, rescatar gradualmente la solidez financiera del sistema de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte, prepararnos para la transición demográfica que elevará el número de adultos mayores así como simplificar la inscripción y el aseguramiento para personas trabajadoras independientes y asalariadas.

"La meta es para el Bicentenario que ese enfoque de salud sea el que prevalezca en la población, y de la mano de este, que mejoremos a través de la eficiencia todos los indicadores de atención de la seguridad social, como lo hemos comprometido en nuestro acuerdo de gobierno nacional".

Ambiente:

"En materia ambiental, para el Bicentenario tenemos el deber ético de liderar en el mundo, como lo hemos hecho en el pasado.  Debemos ser ágiles e innovadores. 

"Estamos llamados a resguardar los ecosistemas y proteger la biodiversidad, gravemente afectada por el acelerado paso del cambio climático y de desastres climatológicos. 

"No solo tenemos que mejorar la gestión de nuestros parques nacionales y el balance ambiental y humano en las zonas protegidas, sino que tenemos la tarea titánica y hermosa de abolir el uso de combustibles fósiles en nuestra economía para dar paso al uso de energías limpias y renovables. 

"La descarbonización es la gran tarea de nuestra generación, y Costa Rica debe estar entre los primeros países del mundo que lo logra, sino el primero.

"Lo podemos hacer gracias a nuestra matriz eléctrica limpia y renovable, pero requerimos una acción decidida y coordinada de todos los actores de la sociedad para iniciar y acelerar de manera irreversible este proceso, no solo impulsando el transporte y la producción eléctrica, de hidrógeno o de otras tecnologías; sino también modernizando nuestras instituciones -como el ICE y Recope- dialogando entre actores, y conformando una nueva economía con más empleos basada en la producción y el transporte limpio.  

"Para la COP 26 del año 2020, así como de cara al Bicentenario, Costa Rica deberá estar ya liderando los acuerdos de París en materia de cambio climático, siendo el laboratorio mundial de descarbonización, y la ciudadanía deberá estar ya viendo las nuevas opciones de este cambio, en materia de vehículos y transporte eléctrico e híbrido, en materia de reducción de emisiones y una adecuada gestión de los residuos. 

"Hoy en día como sociedad, seguimos lanzando valiosos materiales a los ríos o enterrándolos en rellenos, cuando podríamos evitar contaminación y generar bienestar y valor con ellos".

Infraestructura:

"La mayor obra de infraestructura pública que nos corresponderá construir es devolverle la confianza a la ciudadanía en que sí podemos, de que sí podemos construir infraestructura en tiempo, costo y de calidad. 

"Esto no ocurrirá de la noche a la mañana, o sin tomar acciones determinadas y ejecutar cambios y reformas de fondo. Hemos comprometido avanzar de manera decidida con el Tren Rápido de Pasajeros, con la sectorización del transporte público y con la ampliación de la ruta 27 bajo el esquema de concesión.

"También, dar avance, certeza y claridad en la ejecución de obras como la carretera San José-San Ramón, la carretera a San Carlos, la ruta Florencio del Castillo a Cartago, la ruta 32 en Limón y el tramo de Cañas-Barranca.  También, ha llegado la hora de innovar y acelerar el ordenamiento territorial en el país.

"El Bicentenario debe encontrarnos con una renovada confianza en nuestras capacidades en estas materias".

Empleo:

"El empleo dignifica al ser humano, y es en el trabajo que está la razón de nuestro éxito. 

"Pero el desempleo en Costa Rica, se mantiene en un 10% que genera desvelo y dolor en muchos hogares, en jóvenes, mujeres, personas LGBTI, personas mayores de 40 años y personas con discapacidad. 

"También el desempleo tiene una faceta de desigualdad, principalmente territorial. Es en la provincia de Limón y en el Pacífico Central, es en la Zona Sur Sur, en Guanacaste, en la Zona Norte, y en la Zona Norte Norte, en las costas y las zonas rurales.

"Es ahí donde más golpea la ausencia de fuentes de trabajo y la dificultad para que avancen los emprendimientos y los pequeños negocios. 

"Bajos ingresos, constante preocupación, o jóvenes que deben abandonar sus comunidades para estudiar o trabajar; familias que se ven separadas por la misma razón son solo algunas de las consecuencias.

"Nuestro gobierno abordará de frente esta tarea, porque entendemos que de ella depende el bienestar de toda la población. La educación de calidad para todas las personas es un elemento central para lograrlo, como lo es ampliar la educación técnica y hacerla pertinente, darla en horarios nocturnos, fines de semana, con apoyos en becas, transporte y cuido. 

"Debemos generalizar la efectiva enseñanza y uso de una segunda lengua. Costa Rica debe ser en el mediano plazo bilingüe. Debemos empoderar económicamente a la ciudadanía, particularmente a las mujeres.

"Pero además debemos llevar los bienes públicos como infraestructura, fibra óptica, agua en calidad y cantidad, educación, crédito y otros elementos a las distintas regiones, para que, con el liderazgo de las comunidades y con el empuje del sector privado, apalanquemos las propias ventajas competitivas de cada localidad, podamos impulsar esos empleos y bienestar que sumen a una economía que goza de los beneficios de los mercados en la globalización así como de su mercado interno y regional.

"En el Bicentenario nos debe preocupar el empleo en cada región, y no solo la sumatoria del desempleo a nivel nacional, porque este enfoque nos ayudará a reducir las desigualdades que persisten".