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China, a la conquista de Occidente con sus programas de televisión

Con unas audiencias de más de 100 millones de telespectadores y una publicidad omnipresente, estas emisiones son rentables a nivel local.

AFP Agencia Hace 4/18/2018 5:00:52 PM
Por Taimaz SZIRNIKS

China lanzó una ofensiva inédita para exportar sus programas televisivos y mejoró su calidad en los últimos años, aunque de momento no convence a las cadenas occidentales.

Nunca hubo tantos puestos de cadenas y productores chinos en el MipTV, el gran mercado mundial de la televisión, cuya edición 2018 terminó el jueves en Cannes, en el sur de Francia.

Allí, la segunda potencia económica mundial presentó con bombo y platillo una selección de emisiones, como programas de talentos o concursos de kung-fu para niños, siempre con la cultura nacional como telón de fondo.

Por ejemplo, en la emisión "Readers", estrellas como Jackie Chan e individuos anónimos leen clásicos de la literatura en un escenario grandioso.

"Hasta ahora, los chinos compraban muchas emisiones al extranjero. Todos los programas que funcionaron en el mundo tienen su versión china", explica Bo Zhang, representante en Asia del instituto francés Eurodata.

Con unas audiencias de más de 100 millones de telespectadores y una publicidad omnipresente, estas emisiones son rentables a nivel local.

- "Estamos preparados" -

Pero la tendencia cambió en 2017. Según varios observadores, el gobierno chino dio una nueva directiva a las cadenas y los productores del país: tienen que desarrollar sus propios programas y exportarlos muy lejos, más allá del Sudeste asiático y África, donde ya están presentes.

Como ya hicieron hace unos años los productores japoneses y coreanos, los chinos "ahora quieren que los escuchemos, quieren darse a conocer", subraya Bo Zhang.

Las compañías de producción se multiplicaron en los últimos años y ahora hay unas 1.500, de las que algunas se aproximan a los estándares internacionales. "Se profesionalizaron muy deprisa, aprendieron a ser creativas", subraya una productora de la empresa holandesa Talpa.

"Nosotros estamos preparados, ¿y ustedes?", dijo en mandarín Yang Zheng, un vicepresidente del sector audiovisual chino, a los productores presentes en MipTV.

La plataforma estadounidense Netflix ya respondió de forma afirmativa, comprando una serie china, el oscuro serial policíaco "Day and Night". Al igual que Google y Facebook, Netflix está prohibido en China.

El país también apostará cada vez más por su creatividad en línea. "579 millones de chinos miran videos en línea", señala Yang Weidong, presidente de la plataforma Youku, propiedad del gigante del comercio en línea Alibaba.

"Es una oportunidad fantástica, sobre todo porque los espectadores están dispuestos a pagar por contenido de calidad", opina. Su competidor Tencen (que cuenta con 100 millones de usuarios, 43 de ellos abonados de pago) lanzó varias ficciones y un concurso enorme de canto, que se emite únicamente en línea y está patrocinado por una marca de cerveza.

- Una copia casi perfecta -

"Es un esfuerzo inédito, pero llevará tiempo", matiza Ted Baracos, director del nuevo salón Mip Hangzhou, el hermano pequeño chino del MipTV.

Varios profesionales interrogados creen también que, aunque se están multiplicando las asociaciones con los productores locales, aún habrá que esperar entre 10 y 20 años para ver contenidos chinos en las principales cadenas de televisiónoccidentales.

"Tienen medios para producir grandes emisiones, pero aún no disponen del saber hacer", subraya Ted Baracos. "Sus producciones aún están muy lejanas culturalmente, pensadas de entrada para su propio mercado". Con el esfuerzo lanzado el año pasado, "sobre todo buscan asegurar la influencia de su cultura".

Otro problema es la falsificación. El productor coreano Jin Woo Hwang mostró en MipTV cómo la plataforma china iQiyi había copiado "en un 88%" el concurso de música que su empresa había desarrollado con un elevado coste, "Produce 101", aunque los derechos de emisión los había comprado su competidora Tencent.

Para el danés Jan Sailing, especialista en propiedad intelectual, es casi imposible impedir estas copias chinas por vías legales. No obstante señala que, si quieren exportar, los productores chinos aprenderán a practicar el "respeto mutuo".