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El anuncio de que Bomberos de Costa Rica acudirán a Nicaragua para apoyar a sus colegas en el combate de un gigantesco incendio forestal generó numerosos comentarios de gratitud para nuestro país.

Pero también desataron la cólera e ira contra el gobierno de Daniel Ortega, al que acusan de no reaccionar con prontitud para frenar el avance de las llamas, que hasta la fecha han consumido más de 4.000 hectáreas de bosque de la reserva Indio Maíz.

Se trata de una zona protegida de más de 3 mil km2 que bordea el Río San Juan y el hogar de decenas de especies de animales y una rica flora.

Las llamas no sólo arrasaron con bosque primario y secundario, sino que han matado numerosos animales, según reportes de la prensa local.

El domingo, mientras grababan un video, los personeros pudieron escuchar chillidos de animales atrapados y quemándose, algo que califican de muy doloroso. No se puede ingresar por el mismo fuego que arde y las brasas.

También piden todo el peso de la ley para la persona que provocó este horrendo crimen ambiental.

Por eso el anuncio de que cuadrillas de bomberos costarricenses acudirán a la vecina nación desataron mensajes de agradecimiento.

Se trata de una brigada de 40 bomberos que se dirigirán hasta la zona en unos 10 carros.

“Gracias hermanos ticos”, “en los momentos difíciles los ticos están para ayudarnos” y “No dejemos que un gobierno corrupto nos ciegue y ponga contra Costa Rica” son algunos de los mensajes que se leen en el sitio 100% Noticias.

También en este medio son numerosos los mensajes que critican a Ortega y sus funcionarios, quienes tras siete días de emergencia y no han solicitado ayuda internacional.

Incluso lamentan que las brigadas del Ejército desplegadas allí tratan de apagar las llamas “con casi rudimentarios métodos artesanales” y no con equipo especializado, informó La Prensa.

No han faltado los mensajes suspicaces de quienes aseguran que el incendio en la reserva fue provocado.

Esto para beneficiar los intereses de Ortega de cara a la posible construcción de un canal interoceánico, y cuyo principal escollo es precisamente esa zona boscosa.