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La reina Letizia de España -obsesionada con la imagen, educación y formación de sus dos hijas, Leonor y Sofía- le habría confesado a su mejor amiga que está "desolada".

¿La razón? El encontronazo que tuvo con su suegra, la reina emérita Sofía, el domingo pasado a la salida de una misa está generando un daño colateral impensado: la princesa Leonor -la siguiente en la sucesión de la corona- es blanco de ácidas críticas en medios y redes sociales.

En la imagen que se viralizó desde ese día y sigue siendo el tema de conversación en la sobremesa española se observa a la reina Letizia impidiendo que su suegra fuera fotografiada con sus hijas.

Y lo que fue la cereza en el pastel de la discordia fue la imagen de Letizia limpiándole la frente a Leonor, luego de que su abuela le diera un beso. 

Aunque hay quienes afirman que la reina le estaba quitando el exceso del labial que le dejó la soberana emérita, a los ojos de la ciudadanía fue una prueba aún mayor del choque entre ambas miembros de la realeza.

El revuelo por estos incidentes convirtieron a la reina Letizia en la mala de la película, tanto que un día después fue abucheada con expresiones como "fuera", "maleducada" y hasta "floja".

Los expertos en temas de palacio saltaron para decir que la reina reflejó su carácter controlador; su obsesión con la privacidad de las menores y los límites impuestos a sus suegros con respecto a su tiempo con las pequeñas.

Pero esa misma imagen tuvo rápidamente otra lectura: Leonor le quitó el brazo a su abuela cuando su madre se interpuso entre ellas y los fotógrafos.

"Al verse entre la espada y la pared, (Leonor) se soltó con un ademán muy brusco del brazo de su abuela

"Como consecuencia, la Princesa, que hasta ahora había sido la 'niña mimada' de la prensa, que alababa su educación y comportamiento exquisito, por vez primera fue objeto de un aluvión de críticas en las redes sociales", escribió el diario El Mundo.

"Letizia ha sufrido lo indecible por las críticas que se han vertido hacia ella, sobre todo en prensa, yo creo que a veces en su fantasía desearía que sus hijas no formaran parte de la realeza, sobre todo Leonor, para evitar que sufra como ella", agregó el rotativo.

El Mundo consultó con otra fuente allegada a los temas reales y aseguró que las críticas son injustificadas.

"Es totalmente injusto, la niña no tuvo culpa de nada, la responsabilidad es de su madre, o de su abuela o quizá de las dos, porque la pusieron en una situación límite. 

"En el forcejeo, optó como es lógico por obedecer a su madre, que no quería que se hiciera la foto, pero se puso nerviosa y se soltó bruscamente del brazo de Doña Sofía, dando un manotazo. Solo tiene 12 años", apuntó a fuente al citado diario.

Otros medios han vuelto su mirada hacia el papel que juega el rey Felipe VI en este entramado en el palacio, y se preguntan cómo está manejando esta crisis entre sus padres y su esposa, quien paradójicamente recibió el más expresivo apoyo en su ingreso a la familia real por parte de la ahora reina emérita.

"Testigos de aquella época no dudan en asegurar que doña Sofía 'adoptó' a la novia de su hijo. Se ocupó de mostrarle el camino. Fue tal la complicidad entre ambas, que doña Letizia quiso agradecer el apoyo en las que fueron sus primeras declaraciones oficiales.

"El nacimiento de las dos menores marcó un antes y un después en la relación entre suegra y nuera. La llegada de las niñas hizo más fuerte a doña Letizia, que para entonces ya estaba más familiarizada con las cuestiones de palacio y dispuesta a marcar su territorio", apuntó El País.

Y el incidente del domingo pasado marcó un punto de inflexión entre Letizia y su suegra y que ahora tiene en medio a la princesa Leonor.