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Ecuador expresó su "malestar y rechazo" por la divulgación el martes de un video en el que aparece el equipo periodístico del diario El Comercio de Quito, que fue secuestrado hace una semana en la frontera con Colombia.

"El Gobierno Nacional ante la difusión de un video por parte de un medio de comunicación colombiano, en el que se expone a los tres integrantes del equipo periodístico secuestrado, expresa su profundo malestar y rechazo", señaló la Secretaría (ministerio) Nacional de Comunicación (Secom).

El canal colombiano de televisión RCN difundió un video considerado la primera prueba de vida de los retenidos que se hace pública.

En la grabación se ve al reportero Javier Ortega (32 años), el fotógrafo Paúl Rivas (45) y el conductor Efraín Segarra (60) abrazados, con cadenas y candados al cuello, tras ser secuestrados por disidentes de la exguerrilla de las FARC vinculados con el narcotráfico.

"Rechazamos enérgicamente la mediatización del video por parte del canal de televisión colombiano y reiteramos nuestro pedido a los medios de comunicación nacionales para un uso responsable y correcto de la información, que no lesione a los familiares, ni afecte de modo alguno el proceso de investigación", señaló la Secom en un comunicado.

En la grabación, Ortega pide al gobierno del presidente Lenín Moreno un acuerdo para su liberación. 

Según se le oye decir, los captores exigen un intercambio por "sus tres detenidos" en Ecuador para que los reporteros puedan "ir sanos y salvos" a su país.

Así mismo, demandan el fin de la cooperación antiterrorista con Colombia.

La cartera apuntó que el gobierno "realiza todos los esfuerzos necesarios, a través de las unidades especializadas, para la liberación de los tres ciudadanos" ecuatorianos.

"El bienestar de los ciudadanos y sus familias es prioridad para nuestro Gobierno, por esta razón el manejo de la información ha sido y seguirá siendo absolutamente responsable y coherente con los procesos en marcha para la liberación de nuestros conciudadanos", agregó.

El secuestro se registró en el marco de una serie de inusuales atentados a la fuerza pública del lado ecuatoriano, que ha dejado tres militares muertos y 43 heridos entre uniformados y civiles desde hace dos meses.