Última Hora

Desde los 9 años Álvaro destina gran parte de su vida a la iglesia. Primero fue monaguillo y luego comenzó a ayudar en la catequesis.

Hace año y medio decidió colaborar como sacristán en el templo de Moravia y asegura estar encantado con el trabajo.

Afirma sentir el llamado de Dios, pero aún no está seguro si eso lo llevará a convertirse en sacerdote.