Última Hora

El papa Francisco emprendió el viernes un viaje de dos días a Egipto, un "viaje de unidad y de fraternidad" con el que busca mostrar su apoyo a la minoría cristiana, objeto de ataques de yihaditas.

La visita del pontífice argentino, rodeada de altas medidas de seguridad, la primera al más poblado de los países árabes, se produce tres semanas después de dos ataques contra iglesias coptas ortodoxas que causaron la muerte de 45 personas, reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI). 

"Es un viaje de unidad y de fraternidad. Menos de dos días, pero muy intenso", dijo el papa a los periodistas que lo acompañaban en el avión que le llevaba a El Cairo.

"Hay una especial expectativa por el hecho de que la invitación llegó de parte del presidente de Egipto, del patriarca de los coptos católicos y del gran imán de Al Azhar", añadió.

A su llegada a la capital egipcia, Francisco cumplirá primero una breve visita al palacio presidencial para saludar al jefe de Estado, Abdel Fatah Al Sisi, quien goza del apoyo de los cristianos de Egipto tras el derrocamiento del islamista Mohamed Mursi en 2013. También deberá reunirse con el papa copto ortodoxo, Teodoro II y el gran jeque de Al Azhar, Ahmed al Tayeb.

El pontífice dijo a los periodistas que su esperado encuentro con el jeque Ahmed al Tayeb será "un ejemplo y un modelo de paz, porque precisamente será un encuentro para el diálogo".

La visita de Francisco tiene como objetivo también reactivar las frías relaciones entre Al Azhar y el Vaticano, crispadas en 2006 tras las controvertidas declaraciones del entonces papa Benedicto XVI en las que pareció vincular el islam con la violencia.

- Amenaza omnipresente -

Los alrededores de la nunciatura apostólica, donde residirá el papa durante su estancia, estaban cortados al tránsito y bajo la vigilancia de un importante número de policías y soldados.

Cerca de la catedral, sede de la Iglesia ortodoxa copta, había vehículos blindados estacionados. Y las fuerzas de seguridad vigilaban todas las iglesias del país por temor a un ataque durante la estancia del pontífice.

Los yihadistas se comprometieron a multiplicar los ataques contra los coptos, mayoritariamente ortodoxos, que representan cerca del 10% de los 92 millones de egipcios.

En diciembre, un atentado suicida reivindicado por EI mató a 29 personas en una iglesia copta en El Cairo, donde Francisco se reunirá por la tarde con Teodoro II.

Los coptos ortodoxos de Egipto, comunidad cristiana más importante en Oriente Medio, dicen ser víctimas de discriminación por parte de las autoridades y de la mayoría musulmana.

Pero Al Sisi fue el primer presidente de su país que asistió a la misa de Navidad en la catedral ortodoxa copta de El Cairo, un gesto apreciado por la comunidad.

- Deshielo entre el Vaticano y Al Azhar -

Pero lo más destacado de la jornada, será el discurso del papa argentino en la "Conferencia Internacional sobre la Paz", organizada por la mayor institución del islam sunita, la Universidad de Al Azhar, así como su abrazo con el imán Ahmed al Tayeb, a quien recibió el año pasado en el Vaticano.

La institución sunita, fundada como escuela de teología hace casi mil años, se opone al yihadismo inspirado en el salafismo radical dominante en Arabia Saudita.

Pero Al Azhar está igualmente en el centro de una lucha entre las autoridades políticas y religiosas, desde que Al Sisi hiciese campaña por unas reformas que pretenden erradicar el discurso extremista de la esfera religiosa.

Al Azhar congeló sus relaciones con el Vaticano cuando Benedicto XVI pidió específicamente proteger a los cristianos tras un mortífero atentado suicida contra una iglesia copta.

Pero en mayo de 2016, el papa Francisco recibió al imán Ahmed al Tayeb, un encuentro que constituyó el punto culminante de un rápido acercamiento entre la Santa Sede y la institución.

Desde su elección en 2013, el pontífice argentino ha multiplicado sus gestos a favor del diálogo con los musulmanes, llegando a visitar mezquitas, lavando los pies a inmigrantes musulmanes durante la Semana Santa y transportando en el avión papal desde la isla griega de Lesbos a Roma a tres familias musulmanas sirias que pedían refugio. 

En su segundo día en Egipto, el líder espiritual de los 1.300 millones de católicos celebrará una misa a las afueras de El Cairo para la pequeña comunidad católica local, de 272.000 fieles, en un país en el que la religión oficial es el islam, practicado por el 85% de la población.