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Si bien es cierto el Poás y el Turrialba se roban los titulares, en el país son en total cinco los volcanes activos, los cuales son seguidos de cerca por los expertos del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori).

Se trata del Rincón de la Vieja, el Irazú, el Arenal y los antes mencionados.

Según comentó Eliecer Duarte, experto del Ovsicori, la coyuntura en que nos encontramos –el Turrialba y el Poás en agitación constante– sirve tanto para expertos como para la población para ver cara a cara cómo trabajan los volcanes.

Duarte indicó que estos días sirven para recoger información científica y para que la gente sepa del poder de estos colosos.

El experto recordó que otros volcanes, como el Platanar, el Miravalles y el Barva, también tienen niveles bajos de actividad.

En el Ovsicori tienen claro que estas erupciones recientes sirven para la recopilación de datos importantes, pero estas no son las únicas oportunidades.

Fuentes termales

Duarte, cuyo campo de trabajo es la vulcanología, se encuentra realizando un mapa de las fuentes termales del país, información que según él permite conocer más afondo las sismográfica y las fuerzas volcánicas que viven a nuestros pies.

Duarte indicó que es normal asociar estos flujos de agua caliente con los volcanes, pero que en muchos casos responden más a falimientos locales que a la presencia de los colosos.

“Hemos encontrado fuentes en las llanuras del norte, la zona de la Península de Nicoya, en Talamanca y esperamos encontrarlas en un futuro cercano en la Península de Osa, aunque si son muy comunes a la cadena volcánica que tenemos en el país”, comentó Duarte.

Eventos como terremotos también han hecho visibles fuentes termales, como dos flujos que se asocian al terremoto de Cinchona.

Duarte explicó que para que se presente este tipo de actividad es necesario que el terreno permita que el agua baje al subsuelo donde una vez que se calienta dentro de los espacio de las fallas suban de vuelta a la superficie.

Estos nacimientos de agua tienen valor científico, valor medicinal y se convierten en puntos de aprovechamiento para las comunidades, que cuentan con un atractivo turístico.

Más información en el video que acompaña a esta nota.