Última Hora

Entre los grupos de socorro y vulcanólogos hay una preocupación común: esas personas que sienten una especial atracción por el peligro en momentos cuando el volcán Poás está en una fase de muchísima actividad eruptiva.

Lea también: Erupción del Poás de este viernes superó los 4 kms de altura y se esperan otras similares.

Son personas -llamados 'turistas de riesgo'- que hacen lo que sean con tal de llegar hasta el coloso y, peor aún, al cráter, sin importarles si su vida está en peligro.

Lea también: Fotos y videos muestran magnitud de la erupción del Poás de este viernes.

Grupos de cruzrojistas de diferentes puntos de Alajuela externaron a Teletica.com esta inquietud, en especial cuando se han dado casos de personas que le pagan a algún baqueano para que los lleven hasta zonas de riesgo, como por ejemplo el sector suroeste del cráter, que es la zona de mayor riesgo en estos momentos.

Y lo hacen por puntos como Bajos del Toro y hasta en el llamado Bosque del Niño (Reserva Forestal de Grecia). De hecho, estos cuerpos de socorro evitaron que un grupo de personas cruzara por el segundo lugar para llegar hasta el Poás.

Lea también: Advierten de corrientes de sedimentos tras erupción del Poás.

Raúl Mora, vulcanólogo de la Universidad de Costa Rica, coincide con esta preocupación, ya que lo ha visto de cerca en el caso del volcán Turrialba.

"Me preocupan estos 'turistas' que irresponsablemente quieren ingresar, y eso lo hemos visto y sufrido en el Turrialba. La gente no comprende que es peligroso estar en el sitio y tomarse un selfie en el volcán puede ser el final de la historia. Tenemos casos en el Turrialba de gente que ingresa con bebés y niños", expresó Mora.

Las autoridades de la Comisión Nacional de Emergencias hacen un llamado para que las personas no se expongan y sigan las recomendaciones dadas para respetar los puntos de control.

Por el contrario, hacen un llamado a la población a no dejar de visitar zonas aledañas permitidas donde hay numerosos restaurantes, cafeterías, hoteles y ventas de artesanías.

La idea es minimizar el impacto de estas erupciones en la actividad económica de una zona muy turística, en especial en estos días de Semana Santa.