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El Juzgado Tercero del Distrito Penal de Juicio, en Nicaragua, condenó a la pena máxima a Wilfredo Solís Carmona y Javier Solís Carmona, ambos nicaragüenses, por el homicidio de un menor, y la tentativa de homicidio de otro menor, hechos ocurridos el 3 de junio del 2016, en el sector de Banderas de Pocosol, en la Zona norte.

El Ministerio Público, por medio de la Oficina de Asesoría Técnica y Relaciones Internacionales (OATRI), hizo la solicitud a las autoridades del país vecino para que los imputados fueran juzgados allá; asimismo, remitió a la justicia nicaragüense el expediente construido en nuestro país y la prueba necesaria para el juicio.

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A cada uno de los hermanos Solís, quienes huyeron a Nicaragua tras los hechos, se les impuso la pena de 30 años por el asesinato del menor de 12 años, además de 15 años por la tentativa de homicidio contra un primo del niño, y cinco años por el delito de “robo con intimidación en la modalidad de robo agravado”; aunque suma una condena mayor, esta se ajusta a 30 años de prisión, por ser el máximo permitido.

“Desde el día de los hechos, la Fiscalía de San Carlos atendió el sitio del suceso, realizó entrevistas a testigos y, en conjunto con la policía judicial, recolectó indicios e identificó a los imputados. Además, solicitó urgente detención provisional de los hermanos Solís, con fines de extradición al gobierno de Nicaragua, diligencia que se realizó gracias a la intervención de la OATRI”, aseguró el Ministerio Público.

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Otras de las gestiones realizadas en Costa Rica fue el análisis de evidencias recolectadas en el sitio del suceso, la recepción de la denuncia al menor de edad sobreviviente y su remisión al programa de víctimas y testigos, así como el secuestro del expediente médico del joven.

Todos los elementos de prueba recolectados y el expediente del caso fueron remitidos a Nicaragua, para que ese país pudiera juzgar a los acusados, ya que, al igual que ocurre en Costa Rica, en ese país no se extraditan nacionales.