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Alajuelense logró el triunfo más importante del torneo, y por qué no, hasta de la era de Benito Floro.

Contundente y mostrándose bien en sociedad, los manudos lograron asestar un golpe al orgullo del Saprissa, que ahora ve amenazado su liderato en la tabla.

Sin duda un espectáculo necesario para una afición a la que ya le urge celebrar, y qué mejor forma de hacerlo que goleando 3-1 a su acérrimo rival.

Mal espectáculo del líder Saprissa en el Morera Soto pues salió cacheteado y dejó titubeos en ataque de cara a una cuadrangular que ahora se ve más pareja que nunca.

El clásico, un juego aparte.

Un clásico es un clásico. La Liga llegó sin nada que perder, sin esas presiones del mentado proceso encima. La tortura de alguna forma terminó para los jugadores manudos que pese a que la matemática les da, desde hace mucho tiraron la toalla en el certamen.

Eso los hizo jugar más sueltos, libres de toda atadura y concentrados en su fútbol.

Y en el apartado de la motivación, Jonathan McDonald marcó un caso aparte.

Como tal león dormido, McDonald llegó con una sequía de casi cinco meses sin anotar, pese a ser titular indiscutible en el engranaje de Floro.

Pero en el clásico se destapó y se erigió como la principal figura del cotejo.

Su incansable hambre de gol lo llevó a abrir el marcador al minuto 32’. El delantero se adelantó a la reacción de Carvajal tras un centro y definió con un toque sutil para el 1-0.

La anotación ya se olfateaba en las tiendas manudas, pues en ese momento habían hecho más esfuerzos que los morados con filosas llegadas por los costados.

El mismo McDonald volvió a avisar con un remate al palo al 53’ que metió todavía más al público del Morera Soto que llenó las gradas.

La presión rojinegra fue agotando cada vez a la defensa de la S y en una de esas entradas, Heiner Mora derribó en el área a José Luis Cordero.

Vinieron los reclamos y el entrevero en el área por lo que Henry Bejarano terminó expulsando a Mora y Julio Cascante. Aún el panorama de ambas tarjetas rojas no fue muy claro.

Michael Umaña, con concentración similar al recordado penal en Brasil 2014, mandó al fondo de los cordeles para el 2-0.

La cereza en el pastel la puso Kenner Gutiérrez. Un mal despeje de Martínez terminó en pies de McDonald, que sacó la magia pegado a la banda del área y sirvió en “pase de la muerte” para que el defensor definiera sin marca para el 3-0 (78’).

Saprissa maquilló el marcador en las instancias finales del partido con otro dudoso penal de Umaña sobre Escoe que terminó sumando al marcador Jordan Smith con su característica potencia.

Al final un 3-1 que permite un desahogo por parte de la afición rojinegra, y que pese a dar tumbos en el Torneo de Verano 2017, supo hacer respetar su casa.

De momento Alajuelense fue mucho más que el líder Saprissa, lo borró de la cancha y le asestó un importante golpe que podría perjudicar a futuro las aspiraciones de los morados si la derrota se toma a la ligera.

Eso sí, los manudos aún siguen a la espera del momento para el festejo definitivo, ese con el que olvidarán todo. Pero de momento, el premio de consolación es una enorme victoria en el gran escenario del clásico nacional, ese en el que no ganaba desde hace cinco partidos.

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