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¿Ha expresado usted a sus familiares o amigos sus deseos? ¿Estaría dispuesto a donar los órganos de un ser querido para que otros pudieran vivir?

En este momento 871 pacientes están a la espera de un trasplante de órgano y se encuentran en riesgo de fallecer debido a la baja tasa de donación en costa rica.

La historia de Lucrecia es una de lucha y de determinación. Ella y su familia ser rehúsan a hablar del pasado, se concentran en el momento maravilloso que viven hoy, gracias al corazón bondadoso de una familia.

Lucrecia es de Pérez Zeledón y hace 10 años ya, su familia lideró una lucha que pareció eterna, para darle a Lucrecia la oportunidad de recibir un órgano, pues por algún tiempo ningún hospital quería operarla.

Desde el momento de su trasplante se decidió a cuidarse y cuidarlo a lo mejor de sus habilidades. Se dedicó a vivir de manera plena y a no perderse ni un segundo de la vida. Lucrecia regresó a clases 3 meses después de su trasplante.

Esta es la semana de la cultura de la donación de órganos y tejidos en Costa Rica, un momento ideal para reflexionar sobre un tema, que le permite seguir viviendo a muchas personas.

Mitos

Los mitos e información errónea sobre la donación son los principales obstáculos que impiden a las personas convertirse en donantes de órganos y tejidos.

Por ejemplo la creencia de que los médicos de la sala de emergencias no se esforzarán en salvarle la vida a una persona que ha indicado que desea ser donante. Esto no es verdad.

Desconfianza en el proceso de donación de órganos y el sistema de asignación de estos. Los órganos se asignan según tipo de sangre, el tamaño del órgano que se necesita y el tiempo de espera, entre otros.

La creencia de que la donación va en contra de su religión. Sin embargo, las principales religiones, apoyan la donación de órganos y tejidos, incluso en su momento, el papa Benedicto XVI afirmó que la donación de órganos representa la expresión de un verdadero y profundo acto de amor hacia el prójimo.

La creencia de que los donantes de órganos no pueden tener un sepelio con el ataúd abierto o que solamente pueden cremarse. Esto no es verdad, la donación no interfiere con los preparativos del funeral. El donante puede tener un funeral con el ataúd abierto.