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Presidenta de Brasil propone un plebiscito para reforma política

La presidenta Dilma Rousseff propuso el lunes un plebiscito para hacer una reforma política en Brasil y anunció nuevas inversiones por 25.000 millones de dólares...

AFP Agencia Hace 6/24/2013 7:01:00 PM

BRASILIA, 25 junio 2013 (AFP) - La presidenta Dilma Rousseff propuso el lunes un plebiscito para hacer una reforma política en Brasil y anunció nuevas inversiones por 25.000 millones de dólares para el transporte público, en un intento por calmar históricas protestas que han sacudido el país en las últimas dos semanas.

El alto coste del transporte público y su mala calidad fue lo que desató hace dos semanas las manifestaciones en plena Copa Confederaciones, una antesala para el Mundial de fútbol del año próximo.

Rousseff recibió el lunes por primera vez a líderes de los manifestantes, que corroboraron que "la lucha continuará", y luego a los 27 gobernadores y los 26 alcaldes de las capitales estatales.

Rousseff propuso un plebiscito que autorice una Asamblea Constituyente destinada a aprobar una "amplia" reforma política.

La reforma política, que nunca recibió el apoyo de los partidos, busca poner fin a problemas endémicos en la política brasileña como escándalos de corrupción, financiación no declarada de campañas y partidos, y proliferación de fuerzas con representación casi nula en el Congreso.

Las manifestaciones que llevaron a más de un millón a las calles el jueves denuncian la corrupción y fustigan a los políticos, tras años de escándalos de desvíos de fondos que han quedado impunes.

En respuesta a otro reclamo de las calles, Rousseff propuso una ley que castigue la corrupción "con penas mucho más severas" y la haga equivalente a un "crimen hediondo".

Rousseff dijo también que el gobierno destinará "50.000 millones de reales (unos 25.000 millones de dólares) para nuevas inversiones en obras de movilidad urbana" y "mejorar el transporte público".

Hay que "hacer más metros, más tranvías y corredores expresos de autobuses", dijo.

El dinero será invertido en bajar tarifas, mejorar la calidad y tornar el sistema de transporte más transparente, dijo el ministro de las Ciudades, Aguinaldo Ribeiro.

"Las calles dicen que quieren servicios públicos de calidad, mecanismos más eficientes contra la corrupción", dijo la presidenta, quien propuso cinco pactos a gobernadores y alcaldes aliados y opositores en las áreas de educación, salud, transportes, reforma política y "responsabilidad fiscal, para garantizar la estabilidad económica y el control de la inflación".

"La propuesta de los cinco pactos fue aprobada por todos los gobernadores y alcaldes", dijo el ministro de Educación, Aloisio Mercadante.

La convocatoria a un plebiscito "depende del Congreso", ya que "es la única institución que puede autorizar un plebiscito", precisó.

Los principales partidos de la oposición, entre estos el conservador DEM y el Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), consideraron en una nota conjunta que esas propuestas "desvían el foco" de lo que los brasileños quieren y que la presidenta "no asumió sus responsabilidades y no abordó los problemas sociales".

En las redes sociales, los manifestantes se debatían entre la esperanza y el escepticismo, aunque eran más positivos que tras el discurso de Rousseff a la nación el viernes pasado.

"Lo que Dilma propuso es una victoria, pero la guerra aún está lejos de acabar", dijo un internauta en el grupo de Facebook #Ogiganteacordou (El gigante despertó).

"Dilma habló con más convicción que antes, pero antes de salir de las calles se precisan garantías de los otros dos poderes", indicó en Twitter un manifestante que utiliza la etiqueta #Vemprarua (Ven a la calle).

Las protestas, que tomaron a todos por sorpresa, comenzaron contra el aumento del precio del transporte urbano, y se extendieron por todo el país por mejores servicios públicos y contra los millonarios gastos públicos en el Mundial 2014 y la Copa Confederaciones en curso.

Antes de recibir a los gobernadores, la presidenta se reunió por primera vez con líderes del Movimiento Pase Libre (MPL), que comenzó las protestas en Sao Paulo, a los que ofreció abrir un diálogo.

"Fue la primera conversación de muchas que tendremos", explicó el ministro de Ciudades.

Los jóvenes manifestantes del MPL consideraron el diálogo como un paso adelante, pero advirtieron que "La lucha no para".

Las protestas continuaron este lunes, con menos intensidad que en los días anteriores, aunque 10.000 se manifestaron en Porto Alegre (sur) y unos 2.000 en Rio de Janeiro. También hubo protestas más pequeñas en otras siete capitales, algunas de ellas con confrontaciones con la policía y actos de vandalismo, como en Teresina (Piauí, noreste).

Una pista de acceso al puerto de Santos (estado de Sao Paulo), el mayor del país, fue bloqueada por manifestantes que lanzaron piedras contra la policía y tiraron una carga de soja en la carretera. Y en Brasilia un autobús fue incendiado, según la prensa local.

En internet, muchos manifestantes programaban manifestaciones para los próximos días.

Rousseff reiteró el lunes que, aunque dispuesta a escuchar y responder a las voces de la calle, su gobierno "no transigirá en mantener la ley y el orden" y ofreció ayuda a los gobiernos locales para enfrentar la violencia en la que derivaron algunas manifestaciones, con saqueos, actos de vandalismo y confrontaciones con la policía.

Dos mujeres que participaban en una protesta fallecieron el lunes al ser atropelladas en una carretera en el municipio de Cristalina, a 70 km de Brasilia, elevando a cuatro el saldo de muertes accidentales en las manifestaciones, dijo la policía a la AFP.