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Tras el asesinato del ambientalista Jairo Mora a finales de mayo en Moín, grupos ecologistas aseguran que la inseguridad sigue reinando en el Caribe.

Mauricio Álvarez, presidente de la Federación Ecologista y Vanessa Lizano, directora de Paradero Ecotour, conversaron con Telenoticias este lunes.

Ellos opinan que tras la muerte de Mora, nada ha cambiado en Limón. “Creo que ha habido un intento de trasladar la responsabilidad de la seguridad al Ministerio de Ambiente, pero el Ministerio de Seguridad es quien debería resguardar las playas”, dijo Álvarez.

Este ecologista sustenta sus declaraciones en una sentencia de la Sala Constitucional, que dicta que “el Ministerio de Seguridad debe cuidar todos los nidos de tortuga en cualquier playa del país”.

“Trasladar el problema al MINAE diluye las responsabilidades, falta intervención más integral de las instituciones: de educación, de salud”, añadió.

Recientemente en el diario La Nación, algunos empresarios de la zona atribuyeron cierta responsabilidad de la muerte de Jairo a las organizaciones Widecast y Paradero Ecotour, porque sabían de las amenazas contra él y aun así continuaron con los patrullajes nocturnos.

Vanessa Lizano, dijo que la situación en el Caribe, “ya venía desde hace tiempo , e incluso antes de la muerte de Jairo, una nota de la Embajada Americana recomendaba a la población no visitar Limón”.

“Sabemos de la situación en la playas del país, los voluntarios vivimos con miedo”, recalcó Lizano.

“Todos hemos sido apuntados con una pistola. Estamos en Costa Rica, uno pensaría que en este país eso nunca iba a ocurrir”, dijo.

Además indicó que en tierra de nadie, los hueveros pueden ser agresivos, incluso contó que en ocasiones tuvieron que negociar con ellos, para que no se llevaran todos los huevos y así proteger el nido.

Ambos solicitan una comisión que investigue todas estas causas y el modo de organización de quienes se dedican al negocio de huevos de tortuga.

“Solicitamos un fuero especial, para interactuar, siempre sabiendo que los ecologistas somos gente pacífica”, concluyó Álvarez.