Última Hora

Internacional

Once países se reúnen en Doha para coordinar la ayuda para la rebelión siria

Los ministros de 11 países del Grupo de Amigos de Siria se reúnen el sábado en Doha con el fin de coordinar la ayuda para la rebelión, que pide sobre todo armas pesadas para proteger las zonas civiles...

AFP Agencia Hace 6/21/2013 11:24:00 AM

Los ministros de 11 países del Grupo de Amigos de Siria se reúnen el sábado en Doha con el fin de coordinar la ayuda para la rebelión, que pide sobre todo armas pesadas para proteger las zonas civiles de las incursiones de las tropas del régimen del presidente Bashar Al Asad.

Tras advertir el jueves que había un riesgo de "catástrofe humanitaria" si no obtienen armas pesadas para proteger las áreas civiles, tras la intensificación de las operaciones del ejército, los rebeldes del Ejército Sirio Libre (ESL) afirmaron este viernes que unos países que apoyan a la oposición les habían entregado recientemente una cantidad de armas "modernas" que pueden "cambiar el curso de la batalla" contra las tropas del régimen.

El jueves, el ESL, principal componente de la rebelión, reclamó misiles antiaéreos y antitanque y que se imponga una zona de exclusión aérea sobre las zonas que controlan los rebeldes.

"Necesitamos misiles tierra-aire de corto alcance MANPAD, misiles antitanques, morteros, municiones", entre otras cosas, dijo Mokdad. "También necesitamos material de comunicación, chalecos antibalas, máscaras de gas", agregó.

Se corre el riesgo de una "verdadera catástrofe humanitaria (...) si no nos dan esas armas para proteger a las zonas civiles", puntualizó, acusando a las fuerzas leales a Asad de llevar a cabo masacres en las regiones que han reconquistado.

El viernes, el mismo portavoz afirmó que el ESL recibió "cantidades de armas modernas, entre ellas algunas que pedíamos y que estimamos que cambiarán el curso de la batalla en el terreno". No precisó el tipo de armas suministradas, pero recordó que la rebelión había pedido un "arsenal disuasivo".

"Estas armas se utilizarán con un único objetivo, el de combatir al régimen de Bashar Al Asad", precisó el portavoz. "Serán juntadas después de la caída del régimen, nos hemos comprometido a ello con países hermanos y amigos" que suministraron estas armas, añadió Mokdad.

Los ministros de Relaciones Exteriores de once países del grupo de Amigos de Siria se reúnen el sábado en Doha para discutir sobre la ayuda militar que debe aportarse a la rebelión, informó el miércoles una fuente diplomática francesa.

También se discutirá sobre la posibilidad de organizar la conferencia de paz llamada 'Ginebra 2'.
Los once países que participarán en la reunión de Doha son Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Italia, Jordania, Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Egipto.

El presidente estadounidense, Barack Obama, se había negado el miércoles a precisar la índole de la ayuda estadounidense prometida a los insurgentes sirios, después de que algunos responsables estadounidenses dieran a entender que se podría tratar de un suministro de armas ligeras.
Algunos analistas vaticinan que el envío de armas ligeras a los insurgentes no desequilibrará la balanza en contra de las fuerzas leales a Asad.

El ministro de Relaciones Exteriores francés, Laurent Fabius, había descartado el jueves que Francia entregue armas "que luego podrían usarse contra ella". "En la mañana del sábado, en Doha, intentaremos hacer una evaluación de la situación en el terreno y ver cómo se puede ayudar a la Coalición y lograr una solución política", agregó.

El secretario de Estado John Kerry viajó a Catar este viernes en una misión para coordinar con los aliados los próximos pasos en la asistencia a los rebeldes sirios por parte de Estados Unidos. Kerry inició en Washington una gira de 12 días que incluirá reuniones con su aliado emergente India, una conferencia regional de Asia en Brunei y su último intento de reactivar el proceso de paz en Oriente Medio.

Estados Unidos se ha comprometido a reforzar el apoyo a los rebeldes después de declarar que Asad desafió las advertencias de no utilizar armas químicas, pero el presidente Barack Obama mantiene la cautela, antes de comprometerse en un conflicto crecientemente sectario que ha llegado a cobrar casi 100.000 vidas.

"La meta de la reunión es ser muy concretos sobre la importancia de cada tipo de asistencia que brindan los 11 países ... a fin de que sea totalmente coordinada y pase sólo a través de la coalición opositora siria", dijo un alto funcionario del gobierno estadounidense.

La reunión de Catar es crucial para que la Coalición Nacional de Siria afiance su liderazgo, en medio de preocupaciones de Washington sobre la falta de cohesión y dirección en filas de la oposición a Asad, dijo la fuente, que solicitó conservar el anonimato.

Sobre el terreno, las fuerzas del régimen sirio bombardeaban este viernes el barrio de Qabun, en el este de la capital, en un intento por expulsar a los rebeldes, informó una ONG siria.

Desde el miércoles, las fuerzas gubernamentales intentan aplastar los focos rebeldes en Damasco, sobre todo en el noreste de la capital y sus inmediaciones.

"El ejército del régimen volvió a bombardear esta mañana el barrio de Qabun y hay combates intensos entre soldados y rebeldes en la periferia de este sector", informa el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

"Las fuerzas del régimen golpean la zona con obuses de mortero, tanques y artillería pesada", añade esta ONG basada en Reino Unido y que cuenta con una amplia red de activistas y de médicos en el país.

En los enfrentamientos murió al menos un rebelde y algunas informaciones también señalan bajas entre las filas del ejército, añade el Observatorio.

Por otro lado, una explosión de origen indeterminado sacudió Qabun hacia medianoche, afirmó el OSDH, que desconoce si causó víctimas o daños.

En la gran ciudad del norte, Alepo, las fuerzas del régimen bombardearon algunos barrios, entre ellos el del Jeque Maksud, y los combates se cobraron la vida de al menos dos rebeldes en el de Suleiman Al Halabi, según el OSDH.

Por otro lado, una persona murió el jueves por la noche en un tiroteo entre el ejército y los manifestantes que cortaron las carreteras en el este de Líbano, un país dividido respecto a la guerra en Siria, afirmó este viernes un responsable de los servicios de seguridad. El hombre murió cuando el ejército intentaba hacer retroceder a los manifestantes que cortaron la carretera cerca de Masnaa, puesto fronterizo cerca de Siria, según el responsable de seguridad, que no precisó si la víctima fue alcanzada por disparos de militares o de manifestantes.

Los hechos ocurrieron cinco días después de la muerte de tres chiitas por los disparos de unos hombres armados en una región cercana a Aarsal.

Los ministros de 11 países del Grupo de Amigos de Siria se reúnen el sábado en Doha con el fin de coordinar la ayuda para la rebelión, que pide sobre todo armas pesadas para proteger las zonas civiles de las incursiones de las tropas del régimen del presidente Bashar Al Asad.