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Este jueves, finalizó la Copa Culinaria Mundial Junior, uno de los concursos más prestigiosos a nivel mundial del arte gastronómico, pero lo más emocionante fue, que por fin le tocó el turno a Costa Rica en la prueba de platos calientes.

Las barras de nuestra delegación gritaban ansiosas, dándoles apoyo a los muchachos.

Nuestra selección se puso manos a la obra a eso del mediodía, y aunque la afición de chefs era fuerte, las palabras de aliento de los padres de los participantes, resultaron vitales.

Nadie mejor que ellos, conoce el sacrificio que han hecho, estas jóvenes promesas.

Las palabras de aliento del público, no bajaron los ánimos de la delegación mexicana, que simultáneamente con nuestra sele, trabajaba para lograr su mejor puntuación.

Lo mismo, los muchachos de Alemania, quienes sorprendieron por su orden y limpieza al trabajar.

Por fin tuvieron lista la entrada, que llevaron rápidamente a los jueces. Pero aun así no tenían su misión cumplida, aún les faltaba el plato fuerte y el postre, que también se enviaron con pocos minutos de diferencia. En este momento ya, respiraron tranquilos.

Aun así, debieron destinar unos minutos para dejar la cocina en perfecto orden, sacar un ratito para compartir su experiencia, y relatar los momentos más tensos del concurso.

Esa satisfacción por sí sola, es un gran logro pero sin duda el que más contentos los puso, fue que en la premiación, ellos junto a otros tres países participantes, recibieron medalla de oro. Esto, no los acreditaba como los ganadores, pero sí les indicaba lo bien que hicieron su trabajo.

La hora de entregar el trofeo al ganador llegó, pues aunque departe de todos se vio un gran esfuerzo, solo uno sería el ganador.
Alemania alzó la copa, y se apoderó del Título Mundial de Cocina en su categoría.

Ellos vinieron por ese gran título y se lo llevaron, pero Costa Rica, se propuso una importante meta, y también la logró.

Si de demostrar se trata, ya estas jóvenes promesas del arte culinario, dejaron claro que nuestra gastronomía, también es digna de competir en el resto del mundo.