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Hace un año, Julian Assange se refugiaba en la embajada de Ecuador en Londres

Todo lo que pido es ser tratado como una persona normal y que la política no afecte a las decisiones judiciales", aseguró el australiano, de 41 años.

Hace 6/18/2013 10:54:00 PM

LONDRES, 18 junio 2013 (AFP) - El 19 de junio de 2012, Julian Assange se refugió en la embajada de Ecuador en Londres. Un año después, el fundador de WikiLeaks sigue temiendo "la venganza" de Estados Unidos y es consciente de que su caso puede continuar bloqueado durante meses o incluso años.

"Todo lo que pido es ser tratado como una persona normal y que la política no afecte a las decisiones judiciales", aseguró el australiano, de 41 años, en una entrevista con cinco agencias de prensa, entre ellas la AFP.

El ciberactivista fue arrestado el 7 de diciembre de 2010 en Londres en virtud de una orden de detención europea emitida por Suecia, país que lo requiere como sospechoso de supuestas agresiones sexuales que niega.

Pasó 10 días en la cárcel y 590 prácticamente en arresto domiciliario antes de ser acogido por Ecuador, que posteriormente, el 16 de agosto, le concedió asilo político.

Teme ser entregado a Estados Unidos, país que querría juzgarle por la publicación de cientos de miles de documentos diplomáticos y militares a través de WikiLeaks.

Para explicar el "estancamiento geopolítico" que le afecta, el refugiado cita "la voluntad de venganza" de Estados Unidos", "el hundimiento del estado de derecho" en ese país y el hecho de que el Reino Unido "no quiere decir no a Washington".

Cuando llegué a la pequeña legación andina hace 365 días, "pensaba quedarme entre seis meses y dos años", admite Assange.

Está pálido, hace largas pausas entre las frases y cierra a menudo los ojos para pesar sus palabras.

"Sigo pensando lo mismo", continúa con un hilo de voz apenas audible.

El canciller ecuatoriano Ricardo Patiño, quien le visitó en vísperas de este aniversario, afirmó que su protegido tiene "suficiente fuerza para sostenerse por lo menos cinco años" en la embajada si no recibe un salvoconducto.

Durante la reunión que mantuvo el lunes con su homólogo británico William Hague, que no desbloqueó la situación, Patiño le preguntó a su interlocutor si hay que esperar que Assange "envejezca y muera" en la embajada.

"Es un asunto que pone en juego el orgullo nacional de Estados Unidos, del Reino Unido, de Suecia", subraya el interesado.

Afirma que ha habido otros casos como el suyo, y recuerda que el cardenal húngaro József Mindszenty permaneció durante 15 años bloqueado en la embajada de Estados Unidos en Budapest, de 1956 a 1971.

En la hipótesis improbable de que Suecia abandonara los cargos y el Reino Unido le garantizara un salvoconducto, Julian Assange no podría salir.

"Si cruzo esta puerta, estoy detenido. Mis abogados estadounidenses piensan que ya hay una acusación secreta" validada por un gran jurado federal, dice.

Respecto a un eventual recurso ante la Corte Internacional de Justicia, señala que "eso podría durar años".

Patiño denunció "una gran injusticia" contra Assange y una "grave violación de sus derechos humanos", pero dijo que Ecuador no iba a "actuar irregularmente" para sacarlo por "un subterráneo" o "en el capot de un vehículo".

"Cuando el señor Assange salga de la embajada de Ecuador saldrá por la puerta ancha", afirmó el jefe de la diplomacia ecuatoriana.

Mientras tanto, Julian Assange calcula que cada día de "asedio" cuesta 11.000 libras (17.200 dólares, 12.800 euros) al contribuyente británico.

Dice que le reconforta que la organización pasó "de la defensiva al ataque" y expresa su satisfacción de que otros "héroes" hayan tomado el relevo, como Edward Snowden, quien acaba de revelar programas de vigilancia masiva de las comunicaciones en Estados Unidos.

Su vida es austera, aunque dispone en su habitación de una cinta para correr y una lámpara solar. "Se puede sufrir raquitismo si no se tiene sol", señala.

También dice que haber encontrado la manera de prolongar su combate con música y trabaja con el grupo puertorriqueño Calle 13 en una canción contra la "manipulación mediática".