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Brasil se prepara para nuevas protestas y Rousseff se compromete a escucharlas

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se comprometió este martes a escuchar a los miles y miles de brasileños que salieron a las calles contra los altos costes del Mundial y la Copa Confederaciones...

AFP Agencia Hace 6/18/2013 11:48:00 AM

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se comprometió este martes a escuchar a los miles y miles de brasileños que salieron a las calles contra los altos costes del Mundial y la Copa Confederaciones, en una jornada en la que se esperan nuevas manifestaciones en Sao Paulo y otras ciudades.

"Mi gobierno está escuchando esas voces por el cambio. Mi gobierno está empeñado y comprometido con la transformación social", dijo Rousseff en un discurso en el palacio presidencial.

"Este mensaje directo de las calles es de repudio a la corrupción y al uso indebido del dinero público", afirmó.

"Las voces de las calles quieren más ciudadanía, salud, transporte, oportunidades", sentenció la presidenta.

Más de 250.000 personas desfilaron el lunes por una decena de ciudades brasileñas a un año del Mundial, y mientras se celebra en el país su ensayo general, la Copa Confederaciones, hasta el 30 de junio, dos eventos en los cuales el gobierno gastará en total 15.000 millones de dólares.

En varias ciudades, los manifestantes intentaron apoderarse de símbolos del gobierno: en Brasilia se subieron pacíficamente al techo del Congreso nacional, en Rio intentaron invadir con violencia la Asamblea legislativa estatal y en Sao Paulo y Curitiba buscaron ingresar a la fuerza en la sede del gobierno estatal.

Pero la mayoría de las protestas fueron pacíficas, aunque en algunas ciudades, como en Rio, terminaron con violencia, desatada por pequeños grupos, que fueron dispersadas por la policía con gases lacrimógenos, balas de goma y tiros al aire.

"Toda la razón"
Los jugadores Daniel Alves, David Luiz y Hulk de la selección brasileña manifestaron este martes su apoyo a las protestas, que piden menos inversión en grandes acontecimientos y más en educación y contra la corrupción.

"Vemos esas manifestaciones y sabemos que tienen toda la razón ahí, que lo que hablan y dicen tiene total sentido", dijo el atacante del Zenith ruso, Hulk.

En su cuenta en la red social Instagram, Alves publicó una foto en la que compartía algunos de los lemas de los manifestantes: "Sin violencia por un Brasil mejor por un Brasil en paz por un Brasil educado por un Brasil saludable por un Brasil honesto por un Brasil feliz".

Los manifestantes son en su mayoría jóvenes con educación superior y apolíticos, y empezaron a salir a la calle pidiendo la revocación del aumento del precio del transporte público en muchas ciudades.

Estas son las mayores protestas en Brasil desde las manifestaciones contra la corrupción del gobierno de Fernando Collor de Mello en 1992, que renunció durante su juicio político ante el Senado.

Nuevas manifestaciones están convocadas para este martes en Sao Paulo y para el jueves en varias ciudades del país, incluida Rio de Janeiro, una de las seis ciudades sede de la Copa Confederaciones.

Las protestas podrían afectar a los partidos de la Copa el jueves, cuando se enfrenten en el Maracaná de Río España y Tahiti, y en Salvador Nigeria y Uruguay.

Caos en Rio
La mayor y más violenta de las manifestaciones del lunes tuvo lugar en el centro de Rio, donde algunas decenas de los 100.000 manifestantes intentaron invadir la Asamblea Legislativa estatal, prendieron fuego a un coche y a la puerta del edificio legislativo, saquearon negocios, destrozaron mobiliario urbano e hirieron a 20 policías que se atrincheraron junto a otros compañeros dentro del predio.

El presidente de la Asamblea legislativa, Paulo Melo, calculó en un millón de dólares los daños causados en la sede de la institución.

Además, hubo tiroteos y al menos dos manifestantes fueron heridos de bala, constató la AFP.
La protesta cerca de la medianoche, cuando 100 integrantes del batallón de choque de la policía dispersaron a los manifestantes violentos con gas lacrimógeno y balas de goma.

"El gobierno invirtió dinero público en la Copa en vez de invertir en educación, que es pésima. Estamos muy molestos con Dilma, que está acabando con el país y por eso el pueblo está en la calle", dijo a la AFP una manifestante en Rio, Rosange Campos.

En Sao Paulo, donde marcharon unos 65.000 manifestantes, un grupo intentó invadir el Palacio dos Bandeirantes, sede del gobierno estatal, y derribar su puerta, pero fue dispersado por la policía.

Escenas similares se repitieron en Belo Horizonte, cuando los manifestantes intentaron llegar al estadio donde Nigeria derrotó a Tahiti (6-1) y también en Porto Alegre, donde los manifestantes destrozaron un autobús y prendieron fuego a decenas de contenedores de basura en la principal avenida de la ciudad.

En Brasilia, más de 5.000 manifestantes rodearon el Congreso nacional y cientos de ellos, eufóricos, invadieron la rampa y lograron subir al techo, donde se quedaron tres horas cantando el himno y entonando otros cánticos, antes de descender pacíficamente.

Según un sondeo de Datafolha publicado este martes, un 84% de los manifestantes en Sao Paulo declara no tener preferencia por algún partido político. Un 77% tiene un nivel de educación superior y un 22% son estudiantes.

Las protestas ocurren en un momento de magro crecimiento económico en Brasil y una inflación en alza. Recientes encuestas señalaron por primera vez una caída en la aprobación del gobierno de Rousseff, sobre todo entre los más jóvenes y más ricos, que fue abucheada el sábado en el estadio de Brasilia, al inaugurar el campeonato.