Última Hora

Como se ha comprobado en varios reportajes de Telenoticias, es totalmente falso que Costa Rica sea un país pobre. Por los ahorros de los costarricenses ya suman más de 15 mil millones de dólares y parte de ese dinero puede usarse para hacer obras que contribuyan al desarrollo del país.

En el caso de la carretera San José- San Ramón, tras el rotundo rechazo de concesionar a la empresa brasileña OAS, bancos de capital nacional, el Instituto Nacional de Seguros (INS) y los fondos de pensiones han dicho que ellos pueden y quieren financiar la obra.

Son claros en que igual se pagarían peajes, pero costarían la mitad de lo que cobraba la concesionaria y hasta la misma carretera saldría mucho más barata, como lo han demostrado los líderes del Foro de Occidente. Como esta, hay muchas decisiones que ha tomado el gobierno que sorprenden a la Defensoría de los Habitantes.

“Se han dado concesiones a empresas internacionales “X” que no tienen recursos y más bien los vienen a buscar a Costa Rica. ¿Por qué darle nuestro capital a compañías para que construyan infraestructura en otros países? Aquí se pueden hacer esos trabajos”, comenta Ofelia Taitelbaum, Defensora de los Habitantes.

Según la jerarca, hay cosas que no se pueden manejar debajo de la mesa. “La ciudadanía está en todo, piensan que hay algo que no anda bien y a la gente le duele que el pueblo tome la iniciativa. Las cosas se deben tratar con transparencia”.

“Dicen que no hay plata para infraestructura, pero sorprenden luego al anunciar gastos en asesorías o para levantar la imagen del gobierno. En muchas situaciones falta voluntad política”, añade Taitelbaum.

La defensora ha comentado las nuevas propuestas de la carretera a San Ramón con el vicepresidente Luis Liberman, pero no con la mandataria Laura Chinchilla. “Doña Laura debería de leer y estudiar este plan que parece mucho más cómodo para el Estado ya que se financiaría con instituciones costarricenses y costaría 350 millones de dólares”.

Además explica que no se deben satanizar las concesiones, sin embargo las que se aprueban tienen que tener una buena supervisión. “Este año es preocupante, ya que mucha gente no trabaja por la causa, sino por el partido político. Se debe repensar hacia utilizar recursos propios e inclusive hacer cambios de ley”.

Ofelia Taitelbaum dice que se mantienen trabajando en dos frentes. “Primero, seguimos insistiendo en el finiquito del contrato con OAS, ya que no es justo que paguemos los costarricenses por los errores del gobierno, y segundo; estudiamos con profesionales las nuevas propuestas para que esta carretera sea una realidad”, concluyó.