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Randall Poveda, silbatero central que dirigió el juego final entre Herediano y Cartaginés por el título del Torneo de Verano 2013, conversó con los panelistas de Zona Técnica para analizar el difícil momento que atraviesa el arbitraje en Costa Rica.

Poveda inició contando que el arbitraje le atrajo desde muy pequeño, pues en las “mejengas” de barrio en lugar de jugar prefería pitar.

Sobre las capacidades o cualidades que tiene que tener una persona que aspira a ser referee, indicó que a su parecer deben ser: responsabilidad, disciplina, deseos de superación, bastante tolerancia y una mente abierta para aprender día con día.

En cuanto al apoyo que reciben de la Comisión de Arbitraje, el central no dudó en afirmar que el trabajo que se realiza es digno de destacar. “A nivel de CONCACAF somos uno de los grupos que cuenta con todas las herramientas necesarias para trabajar con tranquilidad, contamos con nutricionista, psicóloga, sistema de diadema, entre otros”.

Luego de tomar algunas polémicas decisiones en ese último duelo entre florenses y brumosos, y ser víctima de ofensas y ataques que han puesto en duda su moralidad, Poveda comentó sobre cómo manejar este tipo de situaciones.

“Mi familia y entorno sufre mucho, mi esposa, hijos y padres, esta última semana han llorado conmigo y lo que molesta es que pongan en duda la honestidad de los árbitros”.

Para Poveda, la tecnología vendría a brindar mucha ayuda a los silbateros, tomando mejores decisiones y hasta “salvando” juegos.

Finalmente, se refirió a una serie de reglas que regulan el juego, dejando claro que cambiaría algunas.

“Modificaría ciertas reglas para que el fútbol sea más sencillo, siempre he pensado que yo quitaría el fuera de juego y dedicaría los esfuerzos a lo que es el partido, además habrían más emociones y situaciones de gol”.