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Dos golpes directos que le dejaron heridas serias a su eterno rival… José Guillermo Ortíz y Harry Rojas le permitieron a Alajuelense sacar ventaja de 2-0 a un Saprissa que queda manateado, pero no muerto.

Los manudos se armaron de ganas para ganar un clásico disputado de inicio a fin y en el que los rojinegros se comprometieron más y recibieron su premio.

El partido fue parejo, de esos en los que un descuido te puede matar la serie.

Ambos dieron un bonito espectáculo bien luchado y con bonitas emociones en los arcos, dando espacio para que Pemberton y Penedo brillaran. Los dos tuvieron su noche.

El juego comenzó acelerado. La Liga hizo el primer descargo en apenas tres minutos con un gran cobro de tiro libre de Pablo Gabas que Penedo salvó a lo grande.

Pero poco a poco los morados salieron del letargo y comenzaron a tocar la puerta de Pemberton, sobre todo con embates por los costados.

No fue hasta el minuto 45 cuando Ortíz remató acomodado al lado derecho de Penedo y el balón entró caprichoso.

Saprissa propuso en ofensiva y comenzó a pisar el área rival, pero los manudos apostaron por la velocidad y el contragolpe para hacer daño, de ahí el cuidado que tuvieron algunos morados a la hora del ataque.

En uno de esos reiterados anuncios morados, David Ramírez tuvo la más clara. El ariete se encontró un balón en el área chica y remató directo al cuerpo de Pemberton quien con reflejos felinos se abalanzó por el balón.

Pequeño gran protagonista.

Es de aplaudir la actitud de Javier Delgado, que urgidos por una mayor ventaja no pensó en cambios defensivos, más bien sacó al pequeño Harry Rojas del banquillo, lo que le permitió dar el golpe final y traerse la piñata abajo.

El pequeño Rojas empujó un balón en el área chica proveniente desde el costado izquierdo y selló el 2-0 definitivo al 87’ para la alegría rojinegra en las gradas.

Alajuelense tiene derecho a soñar con el 2-0, que podría ser una buena ventaja tras los resultados de ambos equipos en fase regular, eso sí, de darse un empate los manudos quedarían fuera por la ventaja deportiva.

Por si fuera poco, los morados perderán a uno de sus jugadores símbolo como lo es Marvin Angulo por expulsión cerca del final.

Lo difícil para los morados será llegar a esa cantidad de goles ante un equipo que por lo menos este sábado se untó de ganas y terminó cerrando mejor.