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Un fallo de la Corte Suprema de Justicia de Colombia de este viernes generó una oleada de discusiones en el país suramericano.

El alto tribunal dictaminó que los triángulos amorosos son causal de despido porque estos pueden generar “ambientes negativos de trabajo que deben ser conjurados con medidas como la adoptada por la empresa”.

El caso cierra así un capítulo que comenzó el 8 de noviembre del 2003, en una ciudad de este país, según publicó este sábado el diario El Tiempo.

Ese día un trabajador de una firma se quejó contra su jefe -de quien además era su amigo- porque este había mantenido una relación amorosa con su esposa. El responsable del departamento fue citado a dar su versión y confirmó la relación. Tres días después fue despedido.

El hombre afectado con la medida demandó a la empresa para que lo reinstalaran, pero además exigió una jugosa suma por salarios caídos y horas extras no laboradas.

La empresa argumentó que el despido era justificado porque “las relaciones afectivas y sexuales extramatrimoniales que el demandante sostuvo con la esposa de un hombre que era su subalterno y colaborador” iban en contra del código de ética de la compañía. El hombre -indica el rotativo- sostuvo que el hecho no constituían una falta disciplinaria grave.

La justicia efectivamente consideró que esa relación no era una falta grave, pero sí sentenció que esa falta "terminó configurándose cuando el caso afectó el clima laboral de la empresa, por lo que su despido fue justificado", escribió El Tiempo.

“Lo cierto es que cuando ese tipo de relaciones se hacen públicas o notorias y afectan el buen ambiente laboral que debe observarse dentro de un sitio de trabajo, la situación es distinta, pues en ese caso y justamente como en el que aquí se ventila, la relación amorosa que tuvo el demandante y que ya ha quedado referenciada (…) trascendió la órbita privada de los vinculados en ella para entrar a formar parte de una opinión generalizada entre el resto de empleados”, acotó la sentencia.

El hombres despedido deberá, además, pagar las costas del proceso.

En las redes sociales hay quienes aplauden la decisión del tribunal, al alegar que la paz laboral pasa por el respeto entre los empleados en todos los niveles; otros, en cambio, lo califican de injusto y defienden al hombre despedido.