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La Fundación Ikea defendió el sábado la seguridad de sus cabañas para inmigrantes luego de decisión de la ciudad suiza de Zúrich de no utilizarlas, argumentando que son inflamables.

Las autoridades de Zúrich revelaron el viernes pruebas que muestran que las cabañas concebidas por el gigante sueco de mueble son "fácilmente inflamables".

Las autoridades decidieron anular la recepción de 62 casitas a partir de enero.

El cantón suizo de Argovia (norte), que planeaba también adquirir cabañas de ese tipo para recibir a 300 demandantes de asilo, anunció que buscará otras soluciones.

"No podemos hacer comentarios antes de recibir la traducción del informe sobre los resultados  y el método utilizado para realizar las pruebas de incendio", indicó a la AFP la responsable de comunicación del proyecto "Better Shelter", que surgió de la colaboración entre la Fundación Ikea y el Alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Las cabañas Ikea, cuya reacción al fuego fue probada según las normas europeas, presentan un nivel de seguridad superior a lo que se hace en otras partes en materia de alojamiento de urgencia, subrayó la responsable de Ikea, Märta Terne.

Por su lado, la ACNUR "revisará el informe anti-incendio" mencionado por las autoridades de Zúrich, escribió el portavoz Adrian Edwards, en un correo electrónico.

Estas pequeñas casas, que se arman con facilidad y son baratas, ya fueron desplegadas por centenares en campamentos de refugiados en Chad, Etiopía e Irak, según el sitio internet de "Better Shelter".

Desde este verano, unas 1.200 casitas fueron instaladas en Grecia para recibir el flujo de inmigrantes.