Última Hora

Alajuelense metió el acelerador a fondo. Quitó el freno de mano que tuvo en la ida en el Juan Gobán y mató a Limón FC con tres certeros dardos, basados en tranquilidad y sapiencia para contragolpear.

El 3-0 fue obra del reflejo de un partido acelerado de inicio a fin, de emociones a granel.

Ataques por los costados, filosos contragolpes y un rapidísimo Allen Guevara, fueron suficientes para sentenciar su boleto a la final. Premio a la constancia del campeonato.

Aplausos de pie para Limón FC. Un equipo que pese a recibir el segundo tanto, no bajó los brazos y más bien se fue a probar suerte ante un Patrick Pemberton que sigue demostrando que es vital bajo el arco rojinegro.

Un gusto ver un equipo que no se enconche, que salga a buscar el partido, por el pundonor y el espectáculo en las gradas.

El bonito encuentro comenzó con ráfagas de ida y vuelta en ambos arcos.

La Liga abrió la cancha por los costados, con una participación de Ronald Matarrita que ya funciona como principal arma manuda.

En uno de esos centros de a control remoto, Matarrita dejó servido el balón a la cabeza de José Guillermo Ortíz para abrir el marcador al minuto 23.

La anotación brindó mayor comodidad a Alajuelense, que supo manejar bien el juego y esperar el momento oportuno para atacar.

Certeros.

Como ya se comentó, Limón no se cansó de buscar el juego y con el 1-0 lo intentaron por todas las formas.

No obstante, la Liga mostró su cara más certera en la complementaria y apenas al 46’ Ariel Rodríguez metió el segundo al fondo de los cordeles en una jugada de rebote tras un remate de McDonald. Contragolpe vital y gol.

Aún así, las heridas no fueron mortales para los caribeños que probaron suerte ante Pemberton, quien en tres ocasiones salvó de forma espectacular a los rojinegros.

En una de esas, la fórmula se repitió. Velocidad en el contragolpe manudo, pase a Guevara y el Cuzuco mató la serie con el 3-0 al 69’.

Premio para el pequeño volante manudo, por mucho el mejor jugador dentro de la cancha.

Al final del juego, y ya con el partido cerrado, Limón FC pecó por la frustración y quedó con un hombre menos por la expulsión de Cristian Rivas.

Alajuelense espera paciente en la final por su próximo rival. Una serie que cerrará con la ventaja de su estadio a favor y donde tendrá que demostrar el por qué terminó líder del campeonato.