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La Paz, Bolivia | AFP | El presidente de Bolivia, Evo Morales, se quejó de que la justicia de su país, en el ojo de la tormenta por varios casos de corrupción, no acompaña la lucha antidrogas que cerró el año con la destrucción de 11.025 hectáreas de coca excedente.

"En vez que la justicia acompañe a esta lucha contra el narcotráfico, más bien algunos miembros de la justicia o algunos jueces, parecen aliados o socios de delincuentes o narcotraficantes", dijo el mandatario.

Morales, que encabezó una ceremonia de cierre en la región cocalera del Chapare de las tareas de erradicación de plantaciones de coca que se sospecha alimentan al narcotráfico, al parecer aludió a un sonado caso en que una jueza liberó a un jefe policial capturado con droga.

El pasado sábado, un jefe de una unidad policial de El Alto, ciudad vecina a La Paz, fue detenido con 42,7 kilos de droga en una operación realizada en Santa Cruz, este de Bolivia, pero en la audiencia de medidas cautelares la jueza lo liberó con medidas sustitutivas.

La jueza fue detenida y enfrenta estos días un proceso por incumplimiento de deberes y el policía fue recapturado y enviado preventivamente a la cárcel mientras se instale una audiencia judicial.

No es la primera vez que Morales critica a la justicia de su país. En abril pasado, instó a una reforma del sistema judicial, al admitir el fracaso de la elección de los magistrados por voto popular en 2011. 

"Tenía mucha confianza en las autoridades (judiciales) electas por el voto del pueblo", pero a cuatro años de ese proceso, "no ha mejorado para nada y hasta siento que hemos retrocedido en el tema de la administración de justicia", dijo entonces Morales.

El mandatario impulsó una inédita elección popular en 2011, cuando se designó por sufragio a 28 autoridades del Tribunal Supremo de Justicia, el Consejo de la Judicatura, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Agroambiental.