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Con pasión, miles de nicaragüenses celebraron la noche de este lunes las griterías a la Purísima Inmaculada Concepción de María, una tradición religiosa llena de jolgorio, que la Iglesia católica realiza desde hace más de siglo y medio para llevar esperanza a sus feligreses.

La virgen "nos ama, no nos abandona y está muy cerca de cada uno de nosotros", expresó el Cardenal Leopoldo Brenes frente a un altar de la virgen en los predios de la catedral de Managua.
Y luego preguntó: "¿Quién causa tanta alegría?"

"¡La Concepción de María!, repondió alegre la multitud, en su mayoría niños, bajo una lluvia de juegos pirotécnicos que iluminaron el cielo, y el sonido de las campanas de fondo.

La festividad -en la que los feligreses cantan alabanzas a la virgen a cambio de dulces, juguetes, frutas o alimentos- se replica en miles de iglesias y hogares católicos que todos los 7 y 8 de diciembre abren sus puertas para venerar a la imagen.

"Es una tradición popular muy bonita. Esta alegría son pocos los países que la viven. Creo que Nicaragua es privilegiada", manifestó a la AFP, Daniel Téllez, un profesor de 28 años.

La devoción por la virgen inició en 1857 en la colonial ciudad de León (noroeste), en medio de la depresión económica que dejó la primera guerra civil que vivióNicaragua tras su independencia de la colonia española en 1821.

Desde entonces, la virgen, que en 2011 fue declarada patrona de Nicaragua, se convirtió en una fuente de esperanzas y milagros.

"Venir a rezar a la virgen es una devoción", afirmó a la AFP Xiomara Juárez, madre de dos hijos, quien dijo que canta a la virgen para que la cure de la diabetes y proteja su hogar.

"Tengo esclerosis múltiple. Estuve en el hospital cinco meses, pensé que ya no iba a caminar y aquí ando (...) si tenemos fe nos ayuda a salir adelante", aseguró a la AFP Martha Lanza, de 47 años, cuando se dirigía a cantar a la Catedral junto a cientos de niños, jóvenes, mujeres e incluso ancianos.

El gobierno no se quedó atrás y construyó más de una docena de bellos altares en las veredas de la concurrida avenida Bolívar, al norte de la capital.

Nicaragua tiene "la bendición de nuestra reina y madre la virgen María", expresó la portavoz del gobierno, la primera dama Rosario Murillo.

La imagen de la inmaculada Concepción de María fue traída a Nicaragua por un español en 1562.

Los nativos "se enamoraron de la imagen que llamaron la niña blanca", relató el sacerdote nicaragüense Rodrigo Urbina, al canal 51 de la Iglesia católica.