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El crítico de cine, Mario Giancomelli, evaluó cuatro películas que se encuentran en cartelera. A continuación, sus análisis.

Guardianes de Oz

Dibujantes mexicanos y animadores de la India colaboraron en la realización de "Guardianes de Oz", un insólito ejemplo de coproducción que pretende competir en el ámbito lucrativo del arte animado. La historia empieza donde terminaba "El mago de Oz", con la resurrección de bruja del este y un mono volador ayudándoles a los tres héroes -el león, el espantapájaros y el hombre de hojalata- a detener los planes de la malvada hechicera. Se nota que las intenciones de los autores son puramente comerciales, no hay afán artístico alguno, ni siquiera para tratar de revisar, actualizar o desmitificar el cuento original del "Mago de Oz". Lo que importa es armar un relato que agrade a los más pequeños y que se pueda vender en cualquier parte del mundo. En este sentido, es un producto poco ambicioso, que se deja ver sin pena ni gloria y cuyo aspecto gráfico no es particularmente llamativo. Hay que reconocer el esfuerzo por tratar de hacer este tipo de cine a pesar de las restricciones económicas, pero la fragilidad del guion, más la pobreza de la técnica, constituye una combinación letal. Calificación: 4 para "Guardianes de Oz".

El último cazador de brujas

En el año 2011 lo intentó Nicolas Cage, con resultados desastrosos. Ahora el fortachón Vin Diesel se encarga de defender a la humanidad de las mujeres diabólicas que se anidan entre la gente común. En "El último cazador de brujas", Diesel es un guerrero medieval quien se enfrenta a una malvada reina hechicera, y recibe como maldición el don de la inmortalidad. 800 años más tarde, él está casi desempleado, debido a una vieja tregua entre brujas y humanos, pero su presencia se hace necesaria cuando la reina bruja vuelve a la carga. El argumento es tan disparatado que está siempre al borde de la auto parodia y las actuaciones son tan malas que dan grima. Es inútil preguntarse qué hace por ahí el veterano Michael Caine, todavía jugando de mayordomo de Batman. Pero lo peor del caso, es que la cinta ni siquiera cumple como simple pasatiempo de acción y fantasía. Técnicamente es floja, hay mucha confusión en las escenas de peleas que son casi siempre nocturnas y mal iluminadas. Lo más destacado es el trabajo de maquillaje especial; por lo demás, está es una película misógina y tonta, por no decir descerebrada, que recibe de mi parte un 2.

Revancha

El director de "Día de entrenamiento", Antoine Fuqua despliega su estilo efectista en "Revancha", un melodrama deportivo entretenido, aunque plagado de estereotipos. El camaleónico Jake Gyllenhaal actúa con cuerpo y alma como Billy Hope, campeón mundial invicto de pesos semipesados. Es una máquina de guerra en el cuadrilátero, pero su mal temperamento lo lleva a la ruina. Su esposa fallece trágicamente y él pierde todo su patrimonio, mansión incluida; y además, la custodia de su hijita. Le falta credibilidad a este giro argumental que es una clara construcción dramática, para poder escenificar un típico cuento de superación, donde el héroe toca fondo y luego vuelve a la cima a punta de esfuerzo. Las escenas de lucha son brutales y cautivantes; las otras sufren marcados altibajos. De manera poco sutil, el director intenta provocar lágrimas de conmoción. A veces, el truco funciona; a veces, sus manipulación son tan evidentes, que más bien surte el efecto contrario. En fin, genera sentimientos encontrados esta "Revancha". Goza de virtudes estéticas indudables y actuaciones robustas, pero aun así, no logra reponerse del todo de las limitaciones que le impone un guion en exceso trillado y predecible. Calificación: 6.

Escalofríos

Me llevé una grata sorpresa con "Escalofríos", una comedia de fantasía que resultó ser mejor que "Jumanji", "Una noche en el museo" y otras propuestas similares. La trama está inspirada en una exitosa serie de libros de terror para niños, que se dejaron de publicar en 1997. Jack Black encarna al escritor R.L. Stine, quien mantiene bajo llave a sus manuscritos originales. Sin querer, un amigo de su hija causa una catástrofe, donde todos los personajes creados por el novelista cobran vida, desatando el caos. Aunque corre el riesgo de perderse, en medio de excesos visuales y efectos trepidantes, "Escalofríos" mantiene el rumbo de la diversión. Aportar incluso anotaciones válidas sobre la función catártica del arte; y sobre ciertas inquietudes recurrentes del público infantil, con quien la película establece una sólida conexión emotiva. Rob Letterman, el director de "Monstruos versus Aliens", se toma el tiempo necesario para presentar bien los personajes y luego los sumerge en una aventura llena de emociones, manteniendo el justo equilibrio entre risas y sustos, elementos de comedia y terror suave. Diversión sana para grandes y chicos: un 7 para "Escalofríos".