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Los ecos del terremoto de limón de abril de 1991 llegaron a la finca de George Grant en mayo del 2014.

A los pocos meses de haber dejado su trabajo como representante de las grandes productoras cinematográficas del mundo, por la finca de su padre en santa rosa de limón, Grant vio como las lluvias y un terreno dañado por el sismo se comía un pedazo de su finca de cacao.

Grant había invertido su dinero para tratar de hacer crecer el negocio cacaotero, pero la vida le tenía una lección, así, de entrada y sin mucho aviso.

“Paciencia”, así describe el ahora finquero lo que le dejó los primeros días en la finca.

Un secador de cacao perdido y un pedazo de finca lavado en el río que cruza frente a las 20 hectáreas de terreno no detuvieron a Grant, que poco a poco afianza su visión, que va más allá de su negocio de productos a base de esta fruta, es una visión de lo que desea para la provincia que lo vio nacer.

“Oportunidades veo en todo lado”, asegura Grant sobre las posibilidades de crecimiento de su negocio y de Limón

Actualmente la compañía G&E Chocolate Adventure ha tomado al caco y ha creado una línea de productos, que espera poder comercializar en todo el país a inicios del próximo año y en mercados internacionales en el 2017.

El cacao caramelizado, el caco tostado y el chocolate en polvo son solo algunas de las presentaciones del negocio de George.

Para el empresario, que además busca la formalización de una cooperativa de cacoteros en Limón, va más allá del dinero.

“Hay una satisfacción que deja el trabajar la tierra, algo que no encontraba en otros trabajos”, concluyo Grant.

En el futuro George ve una producción que le permita recibir en su finca a turistas y exportar sus productos.

Mientras llega ese día Grant sueña en grande, disfrutando de lo que le da la tierra, algo que no conseguía trabajando de 5 a 7 en la capital.