Última Hora

Un vuelo entre la isla de Bali, en Indonesia, y Los Ángeles, en Estados Unidos, aterrizó con un pasajero más a bordo.

Una mujer taiwanesa dio a luz de forma prematura y el piloto tuvo que aterrizar en Alaska. 

Casualmente, un médico viajaba en el avión de la compañía China Airlines y asistió a la madre, quien trajo al mundo a un bebé a más de 9.000 metros de altura.

El incidente obligó a movilizar a todos los pasajeros.

Después de que la mujer diera a luz, el piloto anunció el nacimiento por los altavoces y dijo que aterrizarían en otro destino, para que ambos pasajeros, madre e hijo, fueran atendidos.

El primer llanto del bebé fue recibido con sonoros aplausos de todos los viajeros.