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Su interés por servir, su sensibilidad al dolor ajeno y su carisma. Esas fueron las razones por las cuales Luisa Ana Ureña ganó el Premio Nacional de Valores Roberto Fernández Güell.

Ureña tiene 20 años de trabajar como dama voluntaria a tiempo completo en el hospital San Juan de Dios. Además, y desde hace seis años es la presidenta de la Asociación de Voluntariado de ese centro médico. De hecho, actualmente tiene a su cargo 110 personas.

Curar al enfermo no es el único mérito de esta gran mujer, pues también administra una soda dentro del hospital, con lo que genera recursos para subsidiar a pacientes de escasos recursos.

Ella liga su trabajo con su vocación por la enseñanza y en sus ratos libres se dedica a dar clases a estudiantes en riesgo social.

Este premio se entrega anualmente desde el 2005, como reconocimiento a la persona que se destaque por contribuir al fortalecimiento de los valores y la ética en el país.