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Los principales medios de comunicación españoles exaltaron el trabajo que Keylor Navas hizo ayer en el partido de Real Madrid ante el Betis.

El tico no solo se los echó a ellos al bolsillo sino que también hizo lo propio con los aficionados madridistas, quienes corearon su nombre al unísono en dos oportunidades.

Pero la prensa española se ha preguntado si esto bastará para que el equipo merengue decida dejarse al costarricense, quien ha dado sobradas muestras de solidez en la portería del equipo más valioso del mundo, según la revista Forbes.

Esto por cuanto en menos de 48 horas se cierra el mercado de fichajes, y aumenta la tensión sobre la posible llegada de De Gea al Madrid y, eventualmente, esto provocaría la salida de Navas, según las cábalas de la prensa especializada. Sin embargo, el oriundo de Pérez Zeledón parece estar concentrado en afianzarse como portero titular más allá de los dimes y diretes.

Esto fue lo que ayer publicaron los diferentes medios sobre la actuación de Navas.

Marca: "El Santiago Bernabéu se rindió a Keylor Navas en el que pudo ser el último partido del meta en el coliseo blanco. Así están las cosas en el monumental lío que tiene el Madrid en la portería. El guardameta al que la grada ovacionó de una forma espectacular podría tener sus días contados en el club blanco.

"Y es que la exhibición de paradas que se marcó ayer Keylor Navas no hace más que enredar la situación bajo palos. Con el Madrid intentando cerrar el fichaje de De Gea durante todo el verano, el costarricense ha necesitado un partido para ganarse a la afición madridista.

"Una actuación tan espectacular que deja al Real Madrid con la sensación de que haga lo que haga se le va a criticar".

AS: "Keylor Navas fue ovacionado por el Santiago Bernabéu a sólo 48 horas de que definitivamente se decida su futuro con el cierre del mercado de fichajes y con De Gea a la espera. El portero costarricense hizo una parada descomunal a Rubén Castro al final del primer tiempo que levantó a los aficionados de sus asientos y después detuvo un penalti al mismo delantero en la segunda mitad. "¡Keylor, Keylor!" cantó todo el estadio.

"En Liga ya le han lazando 12 penaltis. Paró tres de ellos a Villa, Jorge Molina y Rubén Castro. Otros tres los fallaron ante él Rákitic, San José y Casado. Sólo le han hecho seis tantos desde los once metros".

El País: "El ritmo de James, un gigante obligado a darse relevos con Isco, otro violinista. Cosas de un club más mercantilizado que deportivo. De una entidad que flirtea con De Gea justo cuando la hinchada corea a Keylor Navas, que ha dado calma a la portería madridista, un potro de tortura hasta hace un suspiro. 

"Keylor se lo ganó ante el Betis, con dos intervenciones fantásticas frente a Rubén Castro, que no es un piernas ante el gol precisamente. Le mandó al garete en un mano a mano en el que se revolvió como un gato y luego le faltó sacarle la lengua al detenerle un penalti como el que se sacude un mosquito. De Keylor a James, de James a Keylor, el Madrid se dio un festín".

ABC: "Marcelo subrayó que el mejor gol del Real Madrid no fue el de Karim Benzema, ni los dos de Bale, ni siquiera los dos golazos de James. El brasileño destacó que los mejores goles fueron los dos detenidos por Navas. Uno, al robar la pelota a los pies de Rubén Castro. Otro, al detener un penalti lanzado por el delantero bético. 

"Aclamado por la afición madridista al grito de «¡Keykor, Keylor!», el portero del Real Madrid se ha ganado al público, quiere triunfar en el club, piensa que ayer comenzó ese sendero hacia el éxito y no desea la posibilidad de ser intercambiado con David de Gea y acabar en el Manchester. Su sueño siempre fue el Real Madrid".

El Mundo: "La noche madrileña era propicia para muchas reivindicaciones. Después del traspiés de la primera jornada, la partida se antojaba fundamental para una reconciliación entre el Bernabéu, su equipo y su entrenador. La conciliación y los vítores volvieron a base de goles. 

"En la fiesta se coló Keylor Navas, en el que pudo ser su último servicio para la causa blanca. El costarricense marcó las diferencias atrás. Atajó un penalti y recibió los vítores de un estadio que le reconoció como el guardián de la portería del Real Madrid. 

"Pero la partida que libra el equipo en los despachos por la contratación de De Gea puede hacer que pase de ser aclamado a hacer las maletas en las próximas horas".